Las recomendaciones del W20 para la integración económica, laboral, financiera y digital de las mujeres

15 octubre 2018
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Durante los primeros días de este octubre, se reunió en la Ciudad de Buenos Aires el Women20 (el grupo de afinidad del G20 dedicado a las cuestiones de la mujer). Lo hizo como parte de los encuentros preparatorios de la cumbre de la organización internacional, que tendrá lugar en la Argentina los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, con la presencia de los jefes de estado de los países miembro. El Women20, entregó sus 15 propuestas sobre acciones relacionadas con la inclusión laboral, económica, financiera y digital de la mujer y con la situación de las mujeres de zonas rurales, a la espera de que sean contempladas en el documento definitivo, al terminar la cumbre.

A continuación, los 15 puntos propuestos por el Women20 y, en cada caso, artículos de nuestra sección referidos a la problemática de cada uno:

Recomendaciones del grupo Women20, preparatorio del G20

    Para aumentar y mejorar la participación de las mujeres en la fuerza laboral recomienda:

1-Acelerar el ritmo de implementación del compromiso de Brisbane 2014 para reducir la brecha de género en la participación de la fuerza laboral en un 25 por ciento para 2025 mediante el desarrollo y financiamiento de Planes Nacionales e informes anuales sobre el progreso realizado.

2-Invertir fondos públicos para garantizar servicios de cuidado de atención universal profesional, accesible y de calidad para las personas con dependientes, incluyendo a aquellos en el sector informal.

3-Implementar políticas de licencia parental obligatoria remunerada para 2025, que incluyan derechos intransferibles para el segundo cuidador, y de esa manera, promover la responsabilidad compartida del cuidado y un mejor equilibrio entre lo laboral y personal.

[En “La brecha de género en materia laboral”, compartimos un pantallazo sobre la situación de las mujeres en el mundo laboral en España y algunas ideas para saldar esa brecha, entre ellas, las relacionadas con las licencias parentales].

4-Eliminar todas las formas de discriminación, particularmente en las leyes y regulaciones sobre el acceso y control de tierras, bienes y recursos; y promover mecanismos para garantizar la misma remuneración por el mismo trabajo.

[Sobre esto, el año pasado poníamos el foco en la cuestión: “Brecha salarial: las mujeres ganan 27% menos que los hombres” y “Las argentinas deberían vivir 109 años para ver cerrada la brecha salarial“].

5-Proteger a las mujeres de toda  forma de violencia, incluida la violencia online, por medio de fortalecer y asegurar el cumplimiento de las regulaciones, garantizar el acceso equitativo a la justicia, así como apoyar a los procesos internacionales que establecerán los estándares para “poner fin a la violencia y el acoso en el mundo del trabajo”.

6-Analizar el futuro del trabajo desde una perspectiva de género y diseñar políticas para garantizar un impacto equitativo entre hombres y mujeres. Las principales tendencias, como gig economy, la automatización y machine learning  deben abordarse en su impacto específico en términos de género, centrándose en la protección social y en los derechos laborales de las trabajadoras.

    Para garantizar la inclusión financiera de las mujeres proponen:

7-Asegurar la igualdad  de acceso de las mujeres al crédito, los servicios financieros, el patrimonio y los mercados y diseñar iniciativas para mejorar su capacidad financiera, jurídica y emprendedora.

[Sobre este tema, “La inclusión financiera de las mujeres, otra asignatura pendiente anclada en estereotipos que no responden a la realidad].

8-Aumentar la transparencia y las medidas que faciliten la adjudicación de contratos públicos a empresas propiedad de mujeres y dirigidas por mujeres, y aumentar su participación en un mínimo del 10 por ciento, teniendo en cuenta la situación de cada país del G20.

9- Utilizar y promover diversas formas de calificación crediticia, incluyendo el uso de datos alternativos para evaluar la solvencia crediticia de las micro, pequeñas y medianas empresas a fin de aumentar el acceso de las mujeres a los servicios financieros.

    Para alcanzar la inclusión digital de las mujeres, el W20 recomienda:  

10- Desarrollar políticas holísticas e intersectoriales que eliminen las barreras que enfrentan las mujeres para el acceso y uso de las tecnologías digitales e internet, especialmente en áreas rurales y remotas. Mejorar el acceso a servicios digitales, planes de banda ancha y conectividad, contenidos y servicios relevantes que sean asequibles, protegidos y seguros, teniendo en cuenta a las mujeres en toda su diversidad.

[Sobre esto, “La brecha de género en tecnología y emprendedorismo tecnológico” y entrevistas en nuestro programa de radio Educación Hoy a Mariana Varela, de la organización Chicas en Tecnología, y a María Teresa Lugo, coordinadora de proyectos TIC y Educación de IIPE-Unesco Buenos Aires].

11- Garantizar programas educativos e inclusivos mediante la promoción e inversión en iniciativas que fomenten la participación equitativa de mujeres y niñas en los estudios STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) y promuevan el cumplimiento de los derechos digitales y el ejercicio de la ciudadanía de las mujeres. Los programas de capacitación deben promover la educación continua de las mujeres y ofrecer actualizaciones frecuentes de habilidades digitales para aumentar las oportunidades de empleo y emprendedurismo. Los países del G20 también deben fomentar la participación equitativa de las mujeres en el desarrollo y la gobernanza de las industrias STEAM.

[Sobre esto, un artículo de nuestra etiqueta “Inventoras y descubridoras”, sobre una pionera: “Hedy Lamarr, matemática e inventora” y una charla con Diego Golombek en Educación Hoy, nuestro programa de radio, sobre el rol de las mujeres en la ciencia argentina].

12- Asegurar la participación de las mujeres en el desarrollo y modificación de algoritmos en inteligencia artificial para evitar sesgos de género.

[Sobre este tema, “Los algoritmos: otra forma tecnológica de banalizar el maltrato” y “Ada Lovelace, la mujer que ideó el primer algoritmo“]

    Para promover el desarrollo de la mujer rural proponen:

13- Asegurar el acceso de las mujeres a servicios sociales integrales y sensibles al género, incluidos servicios legales, de educación y salud en áreas rurales.

14- Invertir en infraestructura para el desarrollo rural y asegurar la participación de las mujeres en todas las etapas del proceso, teniendo en cuenta sus necesidades específicas y las oportunidades de trabajo generadas por los proyectos. Estos deben incorporar protocolos contra la violencia de género.

15-Asignar o aumentar fondos para las mujeres que viven en áreas rurales fortaleciendo sus cooperativas, emprendimientos, organizaciones y cadenas de valor, promoviendo el acceso al crédito y la capacitación, para fomentar su participación económica e inclusión en la toma de decisiones y gobernanza.

Al final, pero fuera de los 15 puntos, el documento pide que los países del G20 apoyen la implementación de “presupuestos con enfoque de género” y que, junto con organizaciones internacionales y socios nacionales, “desarrollen sistemas estadísticos basados en indicadores que estén desagregados por género y consideren a las mujeres en toda su diversidad”. Nos llama mucho la atención que siendo tan importantes para visibilizar el estado de la paridad de género en las diferentes áreas, esta cuestión referida a las estadísticas no haya integrado el cuerpo principal de las recomendaciones: ¿cómo se lucha con éxito contra lo que no se ve?

En términos generales, si bien entendemos que la impronta del G20 es principalmente económica, nos preguntamos si el orden de las recomendaciones dice algo sobre prioridades o “relaciones de causa y efecto”. Como debemos suponer que sí, compartimos una duda que nos ha surgido al respecto: ¿qué es primero para la igualación de la mujer con los hombres en términos de oportunidades, el empoderamiento económico o la educación?

Nuestra posición es que la educación es primero, porque pondrá a más mujeres en posición de competir y triunfar en términos económicos (y sociales, políticos, profesionales en general), y porque las prevendrá de repetir, en la competencia y el triunfo, prácticas machistas naturalizadas y hasta incentivadas por la sociedad.

Para terminar, les compartimos este vínculo a artículos de prensa referidos a diferentes paneles que ocurrieron durante las sesiones del W20 en Buenos Aires, que seguramente les sean de utilidad para referir el tema con sus alumnos.

Las bastardillas y las bastardillas entre corchetes, son nuestras.

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