La revolución de las electoras brasileñas contra Bolsonaro

Son más de 2,5 millones en las redes y organizaron una marcha contra Jair Bolsonaro a final de mes

2 octubre 2018
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En nuestro afán por asomarnos a la agenda de género de los distintos países del mundo, esta vez les compartimos un artículo referido a la campaña electoral por la presidencia del Brasil, a uno de sus candidatos a presidente y a un colectivo importante entre los electores: las mujeres.

El mismo relata algunas iniciativas de mujeres brasileñas para impedir el triunfo de Jair Bolsonaro, tristemente conocido por sus posiciones machistas.

En nuestro caso, nos preguntamos por qué, en plena campaña electoral, un candidato relevante sostiene posiciones aparentemente superadas por las sociedades del Siglo XXI. Es más, repudiadas por ellas.

Una respuesta, la primera, puede arrinconar esas manifestaciones como las expresiones personales de Bolsonaro, que no se enteró del cambio de clima sobre estas cuestiones y, en todo caso, corre el riesgo de perder electores por sus dichos.

Otra posibilidad, que sería todavía más preocupante, es que en realidad la sociedad brasileña no haya avanzado al compás del mundo en su convicción sobre el rol y la dignidad de las mujeres, y continúe siendo, aunque no lo diga en voz alta, tan machista como antes. En ese caso, el candidato estaría, además de manifestando su posición personal, pulsando una fibra machista de la sociedad (tal vez reprimida, pero viva), en la esperanza de obtener así su voto. Algo de esto (invocar el lado oscuro de los votantes) vimos en la campaña de Donald Trump en la carrera, que ganó, por la presidencia norteamericana.

El primer supuesto habla del candidato y el segundo, de la sociedad; así que ojalá que sea (solamente) lo primero. 

La respuesta la tendremos, con rigor, después de la segunda vuelta electoral del 28 de octubre de 2018, pero el movimiento de mujeres que describe la crónica nos autoriza a ser optimistas.

A continuación, el artículo completo:  

Una nueva protagonista ha entrado en las convulsas elecciones de Brasil y ha provocado miedo a los seguidores de Jair Bolsonaro, el candidato de extrema derecha. En cabeza en los sondeos desde que el poder judicial impidió que Lula da Silva se presentara, Bolsonaro fue acuchillado durante la campaña y está hospitalizado. Sus seguidores intentaron transformar el ataque en un acto ideológico y sacar ventaja electoral, pero la agresión fue una iniciativa aislada y su autor, detenido al instante. Lo que sus seguidores no esperaban es que la reacción contra la campaña machista, racista y ultraliberal de Bolsonaro viniera de un movimiento espontáneo, iniciado por uno de los grupos más afectados por su discurso: las mujeres.

La página de Facebook Mujeres unidas contra Bolsonaro ya tiene más de 2,5 millones de participantes. Han organizado una marcha para el día 29 de septiembre, en São Paulo y en varias ciudades del país. La idea es reproducir la marcha de enero de 2017 en Washington contra Donald Trump, que acababa de ser investido presidente de EE UU. La diferencia es que las brasileñas se han anticipado a la catástrofe: quieren evitar, democráticamente, que un fascista conquiste el poder en Brasil.

Aunque el movimiento no consiga debilitar al candidato ultraderechista hasta el punto de eliminarlo en la primera vuelta, los seguidores de Bolsonaro han sentido la fuerza de la ofensiva femenina: han hackeado la página y amenazado a las administradoras. El general jubilado Hamilton Mourão, candidato a la vicepresidencia, y Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos del presidenciable, también han difundido fake news sobre el movimiento.

Claramente, el objetivo es reprimir la protesta, haciendo que las mujeres tengan miedo de poner sus cuerpos en la calle el día 29. Pero, por lo menos hasta hoy, el efecto ha sido el contrario: se han multiplicado las manifestaciones de apoyo en las redes. Entre las mujeres es donde Bolsonaro encuentra su mayor rechazo: el 49% de las electoras no lo votarían en ningún caso.

El capitán jubilado es conocido por su misoginia. Está siendo procesado en la Suprema Corte por “apología de la violación”. Bolsonaro le dijo a una diputada que no la violaría porque “no se lo merecía” por ser “muy fea”. También dijo que las mujeres son el resultado de un “desliz” de los hombres durante el acto sexual.

Si las mujeres conseguirán o no debilitar a Bolsonaro, las urnas lo dirán. La primera vuelta de las elecciones será el 7 de octubre y la probabilidad de que pase a la segunda es grande. Pero las mujeres ya han marcado un punto importante. La fuerza de la campaña de Bolsonaro siempre ha estado en las redes sociales. Es la primera vez que a sus seguidores se les enfrenta en su propio territorio. La truculencia de la reacción es proporcional al miedo que han sentido. Que un candidato distinguido por el machismo pase a temer a las mujeres ya es una victoria.

[La marcha, que efectivamente tuvo lugar el sábado pasado, fue masiva: cientos de miles de mujeres marcharon con la consigna “EleNão” (Él no, él nunca). En este link, un artículo del diario Perfil con una crónica de la jornada.

De “Mujeres contra la extrema derecha en Brasil”, por Eliane Brum, para El País del 19 de septiembre de 2018.
Las cursivas y las cursivas entre corchetes son nuestras.
La imagen es de una manifestación feminista en Sao Paulo, de Nacho Doce (Reuters) y corresponde al artículo original.

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