Boletín de novedades educativas N° 70. Entrevista a Inés Bebea (Media Lab Prado). Alfabetización Digital Crítica: Su propuesta pedagógica.

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En este mes indagamos sobre la propuesta educativa de Alfabetización Digital Crítica. Desde el Media Lab Prado en Madrid, España su creadora, Inés Bebea nos explica cuáles son sus fundamentos, enfoques y propuestas. Para ello recorremos aspectos y temáticas de los materiales Educación digital crítica: Una metodología integradora y Alfabetización digital crítica. Una invitación a reflexionar y actuar. Los usos de las tecnologías digitales, la relación con su ciclo de vida útil y su instancia posterior, las implicancias de ese ciclo y nuestro rol, el consumo y las prácticas colaborativas, la relación entre descubrir – reflexionar y transformar como momentos pedagógicos, como así también las actividades con que se trabajan son temas que podrán profundizar en el recorrido que propone esta entrevista.

 Inés BebeaInés Bebea es ingeniera de telecomunicaciones, Máster Oficial en Redes de Comunicaciones para Países en Desarrollo (Universidad Rey Juan Carlos) y actriz amateur. Fue voluntaria en Ingeniería sin Fronteras y Voluntarios de Naciones Unidas, para luego continuar trabajando en la Fundación EHAS en proyectos de investigación y desarrollo de las TIC aplicadas a la salud. Su línea de investigación principal fue la sostenibilidad de proyectos sociales y de cooperación para el desarrollo que incorporan una componente TIC, colaborando con varias entidades como el programa HISP de la Universidad de Oslo. En la búsqueda de un desarrollo personal y creativo ha recibido 5 años de formación en teatro improvisación, teatro social y pedagogía teatral. Trabaja en la formación e investigación para adecuar metodologías relacionadas con la expresión corporal al aprendizaje de conceptos, lógicas y reflexiones sobre las herramientas digitales. Actualmente es promotora del proyecto Ondula – la tecnología es para las personas, forma parte del colectivo de teatro social Zero a la Izquierda y es mediadora-investigadora responsable del proyecto Aprendizajes en Medialab-Prado.

 

-Gabriel Latorre: – La intención de esta entrevista es adéntrarnos en la propuesta pedagógica de la Alfabetización Digital Crítica: ¿De dónde surge, qué proponen y qué experiencias han desarrollado?
-Inés Bebea: – La propuesta de Alfabetización Digital Critica es sobre todo una propuesta de contenidos y una metodología para cuestionarnos que son esas herramientas digitales que manejamos de manera cotidiana, y que también incorporamos en el aula en muchas ocasiones. La idea es fijarnos no solamente en la cuestión técnica sino ampliar un poquito más la mirada y preguntarnos por cuál es el contexto histórico en el que surgen y cuál es el ciclo de vida de esa tecnología, no solamente el momento en que está en nuestras manos y la utilizamos, sino ver de dónde surge, cómo se crea, cómo se fabrica, cómo se destruye posteriormente. También apuntamos a abordar una reflexión un poco más profunda, casi de tipo antropológico en cuanto a cómo nos educamos como personas en relación a esos temas. Para ello partimos de preguntarnos: ¿Qué nos jugamos en cada tecnología? Esto tiene que ver con utilizar la tecnología como medio y no como un fin en sí mismo, comprendiendo que la finalidad en toda acción humana ha de ser servir a las personas, y que en ese sentido las tecnologías solo pueden ser un medio de apoyo.
-GL: – Cuando planteás “¿qué nos jugamos en cada tecnología?”, ¿A qué hacés referencia?
-IB:- En la guía partimos de plantearlo con la pregunta ¿Qué llevo en mi bolsillo? Desde allí hemos ido haciendo una serie de preguntas intentando empezar desde lo más básico, y sobre todo intentando atravesar muchas capas de conocimiento teórico que traíamos de la universidad, para tratar de fijarnos en qué pasa en la vida cotidiana. Si nos preguntamos qué llevo en mi bolsillo, qué tengo adelante ahora mismo leyendo esta entrevista en una pantalla, vemos entonces a la tecnología como objetos que ocupan un espacio físico, tanto en mi bolsillo, en mi ropa, como en mi casa y en mi oficina; en éstos últimos dos casos casi como si fueran un mueble más.

Si nos preguntamos ¿Cómo llegó este objeto hasta aquí?” empezamos por pensar que un objeto tiene que ser fabricado en un lugar. Entonces, cuando abordamos el tema del hardware, de la computadora personal o del teléfono móvil, estamos preguntándonos “Estos minerales, plásticos, este cristal de la pantalla, han tenido que surgir de algún medio físico, probablemente de una mina, de donde surgen los recursos naturales” Eso implica un proceso de fabricación industrial. La industria a lo que se dedica es a transformar los recursos naturales en bienes productivos para la sociedad. Después de esto va a haber un proceso en el que esa tecnológica ya ensamblada en el formato de pequeños componentes ha sido montada en forma de una computadora y ha llegado a los comercios que están en nuestras ciudades. En algún momento las habremos ido a adquirir, ya sea a nivel personal o como institución. Así es como llegan a nuestras manos. Luego sucede que un buen día cuando esto ya deja de funcionar o cuando necesitamos otras aplicaciones o requisitos técnicos más avanzados dejamos esta computadora en desusó, y probablemente la donamos a una ONG o la llevamos a un punto de reciclaje de residuos electrónicos, y en una última instancia muchos de esos componentes que no se pueden separar aparecen en un basurero. La pregunta ¿qué nos jugamos en cada tecnología? es por este ciclo de vida. Un ciclo que hemos normalizado. Un ciclo de compra, venta y consumo, en este caso de tecnología. Muchos otros objetos que podemos encontrar en nuestra casa han sido fabricados con algún proceso similar.  En este punto es donde entran en juego los valores, ya que ingresamos a ese juego en el papel de meros usuarios y consumidores, sobre todo en relación a la tecnología. Aquí nos preguntamos qué pasa con la incidencia que tienen medios como la publicidad para informarnos que esa tecnología existe, y a la vez educarnos en por qué tenemos que desear esa tecnología. Eso de alguna manera apuntala nuestro comportamiento como consumidores tecnológicos.

Nosotros cuando nos planteamos ¿qué nos jugamos en cada tecnología?, podríamos tomar muchas otras cuestiones, pero queremos abordar de lleno la cuestión del consumismo, por ese motivo preguntamos ¿qué pasa con el consumismo? El consumismo es un fenómeno que necesita que para que los productos, en este caso tecnológicos, se vendan en grandes cantidades hayan muchas personas que los consuman, que los desechen y que luego compren otros nuevos. Ese consumismo tiene un punto que nosotros pensamos que agrede a la persona en tanto necesita que la persona desee el producto. Para esto de alguna manera es conveniente que la persona esté vacía de sentido para llenar su vida de productos que pueda consumir y en los que encontrar una satisfacción transitoria. Este es, intentando explicarlo con palabras sencillas, un modelo económico que en realidad tenemos presente en muchas de nuestras esferas.

Desde esa situación existente nosotros planteamos ¿cómo sería vivir con lo necesario? ¿Cuál es el valor a cultivar para poder hacer frente al consumismo? A lo que apuntamos es la austeridad, y a la sobriedad, que son en realidad el mismo concepto, ya que el problema que tenemos con el consumismo es ese tiempo de vida que gastamos trabajando para gastarnos ese dinero consumiendo. Si comprendemos que un gran tiempo de vida se va en función del consumo consideramos prioritario que cuando hablemos de objetos tecnológicos es necesario abordar también esa reflexión.

-GL: – Es decir que ustedes, en uno de los sentidos pedagógicos de la propuesta, están trabajando la concientización de esta diferencia entre deseo y necesidad.
-IB:- Exacto

-GL: – ¿Ese sería el sentido de fondo de esta dimensión crítica en cuanto a la alfabetización de los usos de las tecnológicas digitales que ustedes plantean?
-IB:- Sí. Por ejemplo, y retomando la cuestión de qué nos jugamos. Pensemos en lo que es un sistema operativo. Cuando se utiliza la metáfora “mente humana – máquina”, se tiende a valorar la parte operativa en nuestro cerebro, la parte que puede producir y generar información, que puede vincularse al trabajo de una manera muy operativa. Ahí nosotros planteamos ¿Qué nos jugamos cuando nos miramos en la computadora como espejo? cuando hacemos numerosas tareas diarias y operativas que son las que podemos hacer con la computadora. Allí hay una parte de la persona que es toda la parte creativa que se queda afuera. Esto quiero que se entienda como algo que es inherente al ser humano, que ha de desarrollar, y que puede desarrollar con la máquina si se está predispuesto a ello, si se está educado para ello. Obviamente hay muchas aplicaciones que van a poder servir para crear cosas. Aquí de lo que estamos hablando es de que a través de la formación, la máquina sirva para complementar y para ampliar este potencial humano tan grande. No para reducirnos a solo a lo operativo.

-GL: – Es decir, que en la propuesta formativa ustedes están apuntando también a formar un tipo de pensamiento que sea creativo en el sentido de poder producir trasformaciones,  y no solo que sea funcional en cuanto generar una innovación dentro de un sistema dado.

-IB:- Sí, eso es.

-GL: – Ustedes están llevando a cabo su propuesta a través de talleres y de producción de materiales. La propuesta se pensó desde una formación académica, pero en los materiales que diseñaron se despojan de ese lenguaje. Seguramente ese despojamiento se ha ido dando como consecuencia de la puesta en práctica de la propuesta y de la comunicación de ésta. Ese lenguaje más llano es coherente con una serie de actividades que se basan en el hacer y que proponen ese tipo de mirada y de sentido en la reflexión. 

¿Qué tipo de propuestas prácticas plantean en sus talleres? ¿Qué actividades desarrollan como disparador que un docente al leer los materiales podría intentar llevar a cabo con alumnos en un colegio secundario o en el ámbito de la formación docente?
-IB: – En los talleres planteamos tres tipos de actividades. Es como un itinerario en tres fases. Por un lado tenemos dinámicas para descubrir que tienen que ver con partir de la experiencia previa que tienen los participantes y con lo que ellos mismos pueden descubrir en el momento en que interaccionan con la actividad. Por ejemplo, una actividad en torno a descubrir la podemos enfocar en el consumismo tecnológico en cuanto a hardwares, pero también respecto al concepto de Internet o de la nube por medio del análisis de la publicidad.  Una dinámica de análisis de publicidad la realizamos tanto con materiales impresos, revistas y demás que se pueden encontrar en los catálogos de la tienda de teléfonos celulares. Es muy interesante hacer esto con niños y jóvenes ya que los participantes de cualquier edad al ver la publicidad con otra mirada son capaces de leer la intencionalidad y las metáforas que están asociadas al objeto tecnológico que allí se representa. Esto es una toma de conciencia muy interesante, porque normalmente la publicidad es algo ante lo que no tenemos filtros y lo naturalizamos. La publicidad tiene la capacidad de formar en las personas una mirada y una opinión sobre la sociedad.

-GL: – Este análisis que están proponiendo para un docente con una formación en comunicación social puede serle más cercano y por lo tanto más simple posicionarse desde esa mirada y coordinar la actividad. ¿Cómo proponen ustedes esa actividad con gente que no tiene esa formación? ya que de alguna manera aquí están trabajando sobre desmontar las representaciones del sentido común.
-IB:- Se pueden plantear ejercicios sobre los slogans escritos, sobre las palabras que aparecen, fijarse cuales son los mensajes más llamativos y empezar a recortarlos, a descontextualizarlos. De repente tienes un montón de frases o palabras que te elaboran un mapa de cuáles son las ideas que están ahí.Publicidad frases Con eso le podes pedir a los participantes que elaboren un pequeño mapa mental conectando esas ideas. A eso se le puede incorporar las imágenes. En las imágenes de las publicidades muchas veces ni siquiera aparece el producto. Vale la pena preguntar por qué tipo de imágenes aparecen, qué tipo de personas están, qué actitud es la que tienen, qué están haciendo concretamente en la imagen de la publicidad. De repente personas que nunca han hecho análisis de publicidad claramente pueden identificar “ah, pues aquí veo una familia sonriente, mirando un televisor. Aquí veo una joven que esta saltando con su teléfono móvil en la mano y está sonriendo también”. Son cosas que en verdad al identificarlas sobre el papel, los participantes claramente pueden ver ese mensaje de una manera básica. No hay una profundización psicológica muy grande detrás, pero ya están mirando esos mensajes con otros ojos y son capaces de traducirlos a códigos sobre todo emocionales y metafóricos. Ese es el sentido del ejercicio.Taller Publicidades

Lo fundamental en nuestros talleres es que los participantes sean protagonistas de su propio aprendizaje. Nosotros apenas hacemos una serie muy breve de preguntas para que puedan despertar su curiosidad y ayudar a focalizar la mirada en los participantes.

Otra dinámica que hacemos respecto a descubrir es la de recopilar una serie de computadoras que muchas veces están disponibles en telecentros o en las propias salas de informática de las escuelas y les proponemos a los participantes que descubran qué es lo que hay dentro de la computadora. Al principio ellos van a ver la compu encendida y todo conectado, pero la idea es que empiecen a desconectar todos los cables y a sacar algunos componentes del interior para identificarlos, apoyándose en el capítulo de la guía en el que hemos explicado alguno de los componentes más básicos (el microprocesador, la memoria RAM, la placa base, el disco duro, el lector de DVD). El objetivo es que los puedan identificar adentro. Esa es la pauta que damos. Para eso los proveemos de Hardwaredestornilladores, y por parejas o tríos abordan la experiencia de desconectar, desmontar y separar las piezas. Luego montan una pequeña exposición de las partes de la computadora, simplemente con una tarjeta al lado donde indique su nombre. Ese es un reto muy sencillo, pero que es tremendamente emancipador, la gente se engancha con muchas energías y ganas. ¿Sabes por qué? Luego te lo dicen, es por la experiencia de abrir algo, de poder meter las manos en algo que hasta entonces había estado de alguna manera prohibido. Por mucho que la computadora esté ahí en la oficina, nunca se te ocurre abrirla. Si tienes una computadora en la casa y algo no funciona, tienes tanto miedo de abrirla para no estropear nada más que no lo haces, no investigas. Hay una especie de tabú en esa línea entre el usuario y el experto que inhabilita enormemente a las personas usuarias a saber lo que hay ahí dentro, que puedas ver que una cosa esta conectada con otra, que por ahí pasa electricidad. Eso es una experiencia brutal, nosotros normalmente lo planteamos al principio. Programamos esta actividad para una hora de duración y la gente en los talleres se suele estirar un poco más abriendo y desmontando sin problemas. Después para cerrar la actividad lo que planteamos es que vuelvan a colocar las piezas en su sitio, cierren la carcasa, enciendan la computadora y que todo funcione.

 -GL: – De alguna manera es una actividad donde se genera una especie de empoderamiento de cada persona, en el sentido de que se pueda correr un poco de ese rol de usuario – consumidor de algo que ya está dado de manera cerrada, tanto físicamente como en cuanto a la representación de ese objeto que se utiliza,

Con actividades de este tipo ustedes están mostrando que cada objeto tecnológico que usamos tiene una lógica en su construcción sobre la que podemos incidir a partir de desmontarlo y entender cómo funciona y cómo se relacionan cada una de sus partes y de sus componentes. De hecho en las guías también ponen en contexto cual es el origen de muchos de esos componentes como así también las implicancias económicas y sociales de su extracción y producción; por ejemplo: qué metales se utilizan para hacer una computadora, de dónde se extraen, que implica este tipo de extracción.

Es decir, que están tomando también a los objetos como metáforas porque al proponer desmotarlos también se comienzan a desarmar representaciones naturalizadas en la convivencia cotidiana con esos objetos; por ejemplo, verlos como un todo cuando en realidad son un montón de partes, y cada una de esas partes tiene un contexto que implica a otras personas. Ese trabajo reflexivo, ¿Cómo lo trabajan después de armar y desarmar una computadora?
-IB:- La experiencia de, por ejemplo, desarmar la computadora, incluso también la del análisis de las publicidades, nos lleva a pensar con las manos, a no quedarnos en “tengo una presentación en Power Point sobre los componentes o sobre esto que hace la publicidad” sino que vos mismo estás abordando, estás tocando, estás sintiendo el peso del metal, estás tocando los plásticos, estás viendo todo eso que hay ahí adentro. A continuación, pasamos de laLectura experiencia de descubrir a una experiencia de reflexión. Allí lo que hacemos es una lectura compartida del capítulo de la guía o una visualización de videos cortos, de manera de pasar de haber estado abriendo la computadora a plantearnos: ¿De dónde surgen las computadoras? ¿Cuál es su historia? ¿Cuál es el ciclo de vida de todos esos componentes que ahora ya has tocado y has visto?

En este punto proponemos tareas de comprensión lectora y audiovisual. Lo que hacemos siempre es una primera lectura o extracción de ideas clave a nivel individual, cada participante extrae tres ideas clave sobre el video o sobre la lectura, y anota por lo menos un acuerdo y un desacuerdo sobre el contenido del texto, de manera que ahí ya el participante debe posicionarse ante algunos de los hechos que se han relatado y argumentar su posición.

Este es un ejercicio de pensamiento crítico muy sencillo que se puede ampliar de acuerdo a las preguntas, pero requiere de mucha práctica para coordinarlo. Usualmente los participantes tienen tendencia a contar todo lo que se les ha ocurrido acerca de la lectura, a mezclar con otros temas externos a lo que estamos tratando, como por ejemplo una experiencia personal. Frente a ello proponemos ejercitar la capacidad de síntesis, la expresión de ideas clave en relación a ese texto, la elaboración de un posicionamiento y de su argumentación. A continuación pasamos a que los participantes dialoguen en pequeños grupos en base a esta síntesis que han realizado individualmente. Hacemos grupos de 3 a 5 personas en los que los participantes pueden debatir sobre qué ideas claves han extraído, para
Dialogodespués elegir un portavoz que las expondrá junto con los acuerdos y desacuerdos que el grupo mantiene. El portavoz de cada grupo hablará ante todos a partir de lo que ya se ha recogido y ha sido filtrado en el proceso previo, tomando eso ya como elementos que se han considerado los más relevantes para abordar el dialogo conjunto, pues se continua el diálogo ya entre todos los participantes de la actividad. Esta es una práctica de reflexión en la que se aborda la compresión lectora y audiovisual, la síntesis, el posicionamiento, la argumentación y las bases para el diálogo. Pensamos que toda experiencia que quiera ser transformadora debe buscar un engranamiento muy necesario para el dialogo. Vemos que sucede en muchas prácticas educativas que el dialogo es difícil. Eso también lo encuentras fuera de las áreas educativas, por ejemplo en la televisión, en modelos que se pueden presentar como referencias, incluso en conferencias. Nosotros pensamos que el diálogo es precisamente el camino para que podamos transformar algo, juntos. Pensamos que ese entrenamiento es fundamental en una Grupo grandeperspectiva crítica. El dialogo tiene elementos fundamentales como la escucha activa. Permite entrenar ese tipo de escucha activa de las opiniones y de las exposiciones de los otros, así como también se entrena la capacidad de renuncia de aspectos de la propia posición. Al mantener, defender y argumentar la propia posición, a la vez, también es necesario que seamos capaces de renunciar a algunos aspectos que no sean los más relevantes para poder llegar a acuerdos con los otros.

-GL:  – De hecho en la guía dan un ejemplo de referencia presentando los tres principios o filtros del diálogo socrático: si lo que se va a decir es verdad, si apunta a algo útil y si es bueno. En la actividad descripta están dando ciertos criterios que tienen que ver con cómo se construye y se desarrolla ese diálogo.

Esta cuestión del diálogo en grupo implica también una dimensión del tan mencionado trabajo colaborativo en este último tiempo. Ustedes a lo largo de la guía de manera implícita vinculan una serie de ejemplos que van dando a modo de alternativas de esa modalidad de trabajo. Por ejemplo cuando hablan de las computadoras, de cómo están construidas y del diseño de su ciclo de vida útil para fomentar el consumo. Desde ese ejemplo plantean alternativas de usos tecnológicos que se inscriben en otra lógica tanto de construcción, como de difusión e inserción en la sociedad; por ejemplo: sistemas de redes colaborativas de wifi gratuitas organizadas comunalmente, computadoras de hardware libre utilizando la placa Arduino que está construidas de forma colaborativa.

 En el recorrido de su propuesta ¿Cómo van vinculando la práctica y la filosofía de base de esta propuesta pedagógica? ¿Apuntan a una instancia posterior en la que propongan desde esta filosofía del hacer, el desarrollo de un proyecto?
IB:-. Sí. Te voy a responder un poco conjuntamente porque me preguntabas por las experiencias inspiradoras que mencionábamos, junto con cuál es la invitación a la acción que podemos hacer desde el propio taller. Nosotros hablamos de generar perspectiva crítica, pero lo que queremos en realidad es educar el pensamiento crítico, que es algo ligeramente distinto. A veces podemos pensar que la perspectiva crítica significa decir no a determinadas cosas, pero al igual que es importante la denuncia de las cosas que deben cambiar es importante ponernos en marcha para construir. Entonces, por un lado hay experiencias inspiradoras que nosotros consideramos que son muy válidas, pero que no atienden a la totalidad de la reflexión a la que queremos llegar. Si bien están haciendo su parte aportando una respuesta a un problema y es fundamental conocerlas. Pero si nos quedamos con solo eso, pensando que somos críticos y nada más, nos quedamos en el inmovilismo. Eso es una gran tragedia porque de alguna manera hay algo roto cuando nos pensamos críticos y no estamos construyendo nada. Entendemos que así estamos matando la esperanza.

Los ejemplos de esas experiencias que mencionabas sirven a los participantes para ver que hay otra gente que está haciendo cosas que son una alternativa y que esas cosas que están haciendo, en muchos casos, las podríamos replicar nosotros. Por ejemplo hay Redes Ciudadanas en Cataluña, aquí en España, pero hay ejemplos de redes ciudadanas en Argentina y en otros países. Ahora, ¿cómo nosotros abordamos esta invitación a la acción en los talleres? La acción está presente desde el minuto cero cuando empezamos con dinámicas de descubrir relacionadas al hacer, pero fundamentalmente cuando llegamos al final del ciclo del taller y abordamos la última parte que es actuar. He citado tres partes: descubrir, reflexionar, actuar. En relación a actuar lo que nosotros planteamos es: vamos a actuar abordando la reflexión que es más de fondo.

Algo que podría resultar contradictorio sería plantear: “bueno, si queremos reflexionar sobre la libertad, sobre la soberanía, sobre la austeridad, sobre la creatividad, ¿qué mejor que sentarnos a hablar?” Nosotros decimos no, no queremos sentarnos a hablar esto, queremos hacer, queremos tener una experiencia vivencial de que esa creatividad es posible y de yo soy capaz de crear. Cuánta gente no acaba los estudios académicos, la universidad, y sale de ahí pensando que no puede crear nada. Todo el mundo puede crear, todo el mundo es capaz de reflexionar en mayor o menor medida qué libertad está viviendo, en qué medida se considera una ciudadana o un ciudadano soberano. Eso lo abordamos de manera práctica a través del teatro, a través de la práctica artística. En esta última parte de los talleres invitamos a la acción a través de una reflexión que corporalizamos.Teatro cuerpo Entorno a la soberanía hacemos un trabajo de teatro-imagen, construyendo imágenes humanas con estatuas, algo que es muy sencillo de entrenar y que crea un collage, crea un museo de figuras humanas hechas por los propios participantes. En esas figuras están volcando su percepción y su comprensión de estos conceptos tan abstractos. Al exteriorizarlos más allá de su capacidad discursiva los propios participantes se dan cuenta en que medida conocen y practican esos ideales. Esto lo hacemos través de teatro-imagen. Se hacen también prácticas con pintura, con pintar con las Pinturamanos. Hacemos precisamente el trabajo de pintar con las manos y con el cuerpo porque le da una mayor corporalidad y capacidad de expresión sin fijarnos en el trazo fino que puede dar el pincel, sino implicando al máximo el cuerpo en la acción de jugar con las formas y los colores en una superficie grande y compartida. Trabajamos también el micro teatro con pequeños objetos, de manera que la imaginación juega un papel fundamental en transformar objetos cotidianos en metáforas de otras cosas. Esto, jugar, es algo que también todo el mundo puede hacer. Y es una práctica que por la parte artística y lúdica que tiene, es una experiencia alegre. Eso también es muy importante, experimentar que la tomar acción puede ser una práctica alegre.

-GL: – Ustedes trabajan la dimensión artística de la creación y también hablan de soberanía en el sentido de comprender que uno tiene la libertad de crear o de incidir en una transformación en el entorno. Para ello parten de promover la comprensión sobre cómo funcionan algunos objetos en cuanto la relación de sus partes, para así darles otra funcionalidad, o resignificar su uso a través del teatro de objetos convirtiéndolas en componentes de una metáfora que propicia una reflexión.

Esto implica también adentrarse en y/o ejercitar cierto conocimiento técnico. ¿Tiene algún tipo de vinculación con las corrientes makers, o Do it yourself más presentes en el mundo aglosajón?
-IB:- Sí, yo efectivamente creo que guarda relación. Creo que hay diversidad de propuestas al día de hoy que están tratando de abordar lo que ha sido (y es todavía) una realidad: que parece que el conocimiento es algo que tiene que venir dado de manera teórica, que se puede solamente escribir y hablar sobre ello, pero que no se puede hacer. Esa práctica ha estado ausente durante muchos años en la formación y ha estado poco valorada. En la cultura maker sí se la valora. Creo que estamos tan cerca de la cultura maker como lo estamos de los artesanos, entendidos como grandes sabios de la cultura humana. Para mí la cultura maker es acercarnos a la artesanía con las herramientas actuales. Al día de hoy el reto es crear aquello que sea necesario, relevante, y que nos permita expresarnos con las herramientas que tenemos a nuestro alcance. Pero digamos que en ese sentido sí es una práctica a recuperar.

En el mundo anglosajón ahora está muy de moda esto de la cultura maker y parece que ellos nos van redescubrir no sé qué cosa, pero en realidad nuestras culturas lo tuvieron ahí siempre, lo que pasa es que lo habíamos negado. Toda cultura lo tiene, mis abuelos eran más conscientes de ese tipo de conocimiento y lo utilizaban más de lo que yo lo hago. Yo tengo que reaprenderlo, porque en la educación que he recibido eso se ha dado de otra manera. Pero nuestros abuelos o antepasados tenían mucho de ese conocimiento más vital, más práctico, de no necesitar pararse a estudiar algo sino de estar aprendiendo en la vida, en el día a día. Esa reflexión es útil y da mucha esperanza a toda persona que se quiera preocupar y que quiera trabajar en esta línea, ya que tampoco hay que dedicarse ansiosamente a ver si me entero de las últimas ideas nuevas que llegan, sino que en realidad mucho de eso ya esta ahí, solo hay que rebuscar un poquito porque lo habíamos enterrado.

-GL: – En este enfoque que proponen en cuanto a la relación con la tecnología también está presente hacer consiente la obsolescencia programada incluida en el diseño de todas las tecnologías digitales que usamos. Esto implica también una dimensión en la que interviene la ecología, porque al poder reutilizar los objetos tecnológicos, o parte de ellos, se produce menos basura. ¿Cómo trabajan esta dimensión ecológica, que de alguna manera también propone una mirada crítica? ¿La tienen presente en sus actividades prácticas o queda como un principio filosófico de base en la pedagogía que proponen?


-IB:- Sí. Está presente en el sentido más puro de la filosofía pedagógica. Cuando nos planteamos ser más consientes para poder hacer un consumo y un uso responsable de estos elementos, primero tratamos de poner a las personas en el centro. Por ejemplo, en la medida en que nos acercamos al ciclo de uso de la tecnología miramos cuales son las condiciones laborales y vitales de todas las personas que están involucradas en los procesos de fabricación y deceso de la tecnología. Primero atendemos a condiciones que son de explotación laboral, como pueda suceder en los vertederos electrónicos que hay en Ghana y en otros lugares. En segundo lugar pasamos al tema medioambiental, que obvio que eso es un agravante muy fuerte, pero nos parece igualmente o casi más grave que haya personas que estén conviviendo o trabajando de manera muy indigna, poniendo en riesgo su propia salud en esos lugares. El problema medioambiental es algo que a veces pensamos va a tardar más tiempo en llegarnos, y es un tema en el que nos tenemos que trabajar la concientización también ahora. Para nosotros está directamente relacionado con el ciclo de vida de la tecnología, y es algo que tratamos de visibilizar. En los talleres en el caso del hardware es muy claro. Tenemos varios videos sobre el tema de la obsolescencia, sobre el tema de los desechos electrónicos, sobre la cuestión de la extracción de minerales. Además, también de alguna manera nosotros apoyamos iniciativas como Kickstarter proyect, o como un caso que hay aquí en Madrid con el que también trabajamos. Es un proyecto en el que se forma a los jóvenes para reparar las computadoras. En una escuela los propios chicos son los que difunden, invitan a sus familiares, amigos y vecinos llevar sus equipos que no utilizan a la escuela, y allí ellos aprenden a repararlos. Hay quien sabe más, hay quien sabe menos, trabajan chicos de diferentes edades. También pueden invitar a otros que quieran aprender y a contribuir. Los propios usuarios que traen sus dispositivos también se pueden quedar y aprender. Actualmente estas iniciativas cobran mucho sentido.

Por otro lado, además de los talleres basados en el material de la guía, trabajamos con la metodología del teatro foro. Por ejemplo, ahora tenemos en marcha un grupo de trabajo que ha decidido investigar sobre el consumismo tecnológico y la generación de la súper electrónica. Están haciendo una investigación, a través del proceso de creación de una obra de teatro en la que indagan sobre todas las cuestiones laborales, legales y medioambientales que tienen que ver con los vertederos electrónicos. Ese es una cosa que no lo tenemos investigado por nuestra cuenta y lo podemos ofrecer, sino que acompañamos ese proceso, ofrecemos esta metodología al grupo de investigación. Por medio de la metodología que ofrecemos surgen temas concretos que van producir incidencia, porque este grupo se está a focalizando mucho en esa línea. Esta es otra posibilidad de aplicación.

 -GL:  – También de acción y de incidencia social.
-IB:- Exacto. Una de las cosas que hacemos siempre al acabar cada sesión de taller es plantearles a los participantes ¿qué puedes hacer tú?, proponiéndoles que empiecen por algo pequeño de aquí a la semana siguiente en que nos volvemos a encontrar. Y en ese qué puedes hacer tú, siempre aparece algo. Desde algo tan pequeño como puede ser ir a contarle a tu hermano lo que has hecho, y ponerte con él a analizar una publicidad o meterte en la web para buscar si hay redes ciudadanas en tu ciudad. Siempre hay algo que se puede hacer, y en este proceso queremos invitar a que cada persona se plantee individualmente un compromiso muy pequeño que pueda hacer en el plano Teatroindividual. Si el grupo decide “vamos a probar esto” podemos apoyar en esa coordinación lo que sea necesario. Lo importante es que ellos lo protagonicen. Por eso siempre buscamos que terminen cada encuentro con ese pequeño compromiso. En lugar de los deberes (por así decir lo que te mandan de la escuela), está ese compromiso personal.

Buscamos que cada quien, en el proceso de formación que acompañamos, no se quede solamente con lo que hacemos en el aula, sino que cada uno se pueda ir con un compromiso personal planteándose “¿qué puedo hacer yo?”,  y plantearse algo muy pequeñito, algo que pueda hacer sin costarle, sin de repente tener que replanificar su vida. Con ese poquito, más ese poquito de la semana siguiente, más el siguiente ya estamos en un camino de transformación que tu mismo estás protagonizando, y que no me necesitas de mí para estarte pinchando, para estarte haciendo preguntas.

-GL:- ¿Han tenido experiencias en escuelas? Si no las han tenido ¿Cómo creen que puede ser recibida esta propuesta?  Siendo que en la escuela muchos de estos aspectos están omitidos.
-IB:- No hemos tenido experiencia directa de trabajar en las escuelas, hemos trabajado con la formación de profesores y dinamizadores del aula Tic. Lo hemos hecho en modalidad presencial y online también.

Los docentes eran del área de formación profesional y de la universidad. También hubieron docentes que trabajaban con jóvenes en el ámbito informal.

 -GL: – Es interesante que trabajen con docentes, porque son los que van a estar dentro de la escuela, y las actividades realizadas en los encuentros les sirven como referencia para adaptarlas a sus grupos de alumnos. Es decir, no se puede enseñar algo que uno no sabe, y de alguna manera la puesta en práctica de este tipo de alfabetización tiene que ver con el hacer.


-IB:- Por eso lo fundamental en la formación de docentes son esas dos partes, que puedan vivir con nosotros esa experiencia de aprendizaje propio y que podamos pensar, y diseñar conjuntamente con ellos cuál es la manera de llevar una experiencia similar, con sus adaptaciones, al aula. Diseñar con ellos la actividad para su contexto particular.

-GL:  – ¿Cuál fue el feedback de los docentes después de llevarlo al aula?

-IB:- Por ejemplo, la actividad de la publicidad, los docentes a la hora de practicarla por primera vez quedaban muy sorprendidos de la cantidad de temas que se podían trabajar. Al implementar la actividad con los chicos se daban cuenta que en realidad sus alumnos tenían mucha más capacidad que ellos para fijarse e identificar detalles. A su vez tenían mucha creatividad para transformarlos.

De todas maneras tenemos que seguir alimentando con feedback e investigación qué es lo que sucede en el aula, poder quedar en red de contacto para compartir experiencias que otros docentes puedan replicar o adaptar. Efectivamente, ahí nos falta un poco articular un poco más esa retroalimentación.

Materiales de Alfabetización Digital Crítica en nuestra biblioteca virtual:

Para más información sobre el proyecto de Alfabetización Digital Crítica y/o realizarles consultas pueden acceder a su sitio web: http://ondula.org/

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