La noche del polisón

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Karmo huye de Liberia, en plena guerra civil. Para salvarse tiene que correr y si no corre puede morir aplastado. Y va a correr hasta cambiar de país. En esa carrera piensa en su hermano Momo y en su madre, pero todos corren y la marea humana lo lleva. Paradójicamente de eso nos vamos enterando poco a poco. Porque Karmo vive en Argentina. Hace cinco años que llegó escondido en un barco y ahora la Cruz Roja le ha dicho que recibirá una llamada de su hermano, que lo encontraron cerca de Monrovia.

Es en esa espera, bien delimitada por el reloj que casi no avanza debido a la ansiedad que tiene por escuchar a Momo, que Karmo reconstruye su huida. Su llegada por casualidad a América, porque había creído que el barco iría a Europa, los primeros vínculos en una tierra de blancos, y su supervivencia como negro donde es muy habitual la discriminación, aunque haya gente que lo ayude.

La historia tiene dos planos, el pasado y el presente. Y el pasado a su vez tiene dos fases, una cercana (la de inmigrante) y otra más lejana, pero no tanto (la de emigrante).  Karmo, en la actualidad, es empleado de un lavadero y su amigo le presta su casa para recibir la llamada. El pasado vuelve, le trae detalles de su huida a Guinea, luego al puerto de donde escaparán con su amigo Sekou como polizones.

Hay un hilo conductor que es la hora, que Karmo mira a cada rato en esa espera que mantiene en suspenso la historia hasta el final. Una historia dura y al mismo tiempo entrañable.

 

"La noche del polizón" (novela), de Andrea Ferrari, Editorial Norma, Colección Zona Libre, Buenos Aires, Argentina, 2012.