Una infancia aparte. La minoridad en la Provincia de Buenos Aires (1930-1943).

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El libro estudia una serie de intervenciones gestadas en el ámbito judicial que se ocuparon de regular la vida de niños y jóvenes acusados de delinquir. Nominados como “menores”, se trataba de un sector de la población que se encontraba fuera de los marcos normativos previstos por la definición moderna de la infancia y la juventud. En este sentido, el objetivo principal de la investigación es presentar una primera aproximación a tres aspectos vinculados a la construcción social de la minoridad en la Provincia de Buenos Aires, en el período comprendido entre 1930 y 1943. En primer lugar, la transformación en las formas de concebir los delitos cometidos por los niños y jóvenes además de juzgar sus transgresiones en tanto proceso que se inició en la década de 1920 y se consolidó en la de 1930.
En segundo lugar, la configuración de ideas punitivas estructuradas sobre la educación como un elemento clave para reemplazar el castigo tradicional para este sector de la población. En tercer lugar, la centralidad conferida a la familia
en dichas ideas y en las prácticas judiciales, que la erigían como una estrategia de solución y como la causa principal del peligro diagnosticado.

El libro estudia una serie de intervenciones gestadas en el ámbito judicial que se ocuparon de regular la vida de niños y jóvenes acusados de delinquir. Nominados como “menores”, se trataba de un sector de la población que se encontraba fuera de los marcos normativos previstos por la definición moderna de la infancia y la juventud. En este sentido, el objetivo principal de la investigación es presentar una primera aproximación a tres aspectos vinculados a la construcción social de la minoridad en la Provincia de Buenos Aires, en el período comprendido entre 1930 y 1943. En primer lugar, la transformación en las formas de concebir los delitos cometidos por los niños y jóvenes además de juzgar sus transgresiones en tanto proceso que se inició en la década de 1920 y se consolidó en la de 1930.
En segundo lugar, la configuración de ideas punitivas estructuradas sobre la educación como un elemento clave para reemplazar el castigo tradicional para este sector de la población. En tercer lugar, la centralidad conferida a la familia
en dichas ideas y en las prácticas judiciales, que la erigían como una estrategia de solución y como la causa principal del peligro diagnosticado.