Informe Final del Proyecto de Trayectorias EstudiantilesFinalizado

30 junio 2011 | |

El proyecto Las trayectorias estudiantiles. ¿Cómo se construyen? ¿Qué hacen las instituciones para favorecerlas o desalentarlas? desarrollado durante 2010 culminó con la presentación del informe a los responsables de los institutos que participaron de la investigación, a las autoridades de la Dirección de Educación Superior (DES) de la provincia de Buenos Aires y a las autoridades del Instituto Nacional de Formación Docente (INFD).

Luego de este primer cierre parcial, el proyecto continuó con la observación de los dispositivos de acompañamiento ofrecidos a los ingresantes de 2011, con el objetivo de reinterpelarlos, seguir cuestionando aquellas prácticas que, por pertenecer a las dinámicas habituales, se han naturalizado y renovar las preguntas del por qué y para qué. Regresar sobre estos dispositivos un año después permitió ver las modificaciones llevadas a cabo por los institutos y se pudo comprobar que algunos de los cambios introducidos fueron producto, junto con otras variables, de la reflexión conjunta a partir de la lectura y el análisis de lo hecho en 2010.

El tiempo de hacer un cierre

Ahora bien, como en todo proyecto de investigación hubo que colocar un punto final y luego de acompañar los Talleres de Ingreso (TI) de 2011 y realizar nuevamente entrevistas y grupos focales con profesores y estudiantes se escribió sobre esta nueva etapa con la que se daba por finalizado el proceso iniciado en febrero de 2010. Si bien se sabe que todo cierre  será siempre parcial y discutible, se ofrecen aquí algunas de las conclusiones finales.

Este proyecto de investigación se realizó combinando el trabajo de los docentes y directivos de los ISFD con la mirada externa. Esto obedeció al convencimiento, por parte de aquellos que participaron en él, de que las modificaciones y mejoras institucionales tienen lugar cuando se trabaja “codo a codo” con los involucrados. Los cambios se producen desde adentro y operando “al ras del piso”, sin lugar para recetas universales y fórmulas instantáneas.

En esta experiencia tres institutos abrieron sus puertas para que el equipo de la Fundación Lúminis trabajara como “uno más” sin ser uno de ellos, posición que facilitó la posibilidad del extrañamiento propia del extranjero. Puede afirmarse que ese trabajo conjunto redundó en un aporte que provocó algunos cambios positivos y posibilitó  que nuevos temas pudieran discutirse, que otras iniciativas vuelvan a plantearse y que muchas de las ideas se afianzaran o se sometieran a revisión. Con esta convicción se entiende que las modificaciones registradas en este informe son movimientos dinámicos de mejora aunque no son la estación final, sino que deberán seguir siendo materia de trabajo.

Luego de un año y medio de observar las acciones institucionales destinadas a los estudiantes ingresantes y compartiendo el trabajo con los profesores y directivos, afortunadamente se encuentran varios aspectos para resaltar y para seguir pensando en las trayectorias estudiantiles y en sus dispositivos de acompañamiento. Uno de los componentes centrales para abordar esos dispositivos es la hospitalidad. Su importancia se encuentra en que se constituye en un espacio privilegiado para analizar la postura ética y política de la institución. Con la hospitalidad, o la ausencia de ella, los institutos dan muestra de cómo entienden el derecho a la educación, el acceso y la vida democrática en las instituciones y la formación profesional. Este concepto se aplica perfectamente a los estudiantes del profesorado quienes, a pesar de haber transitado por el sistema educativo, no conocen las reglas y el lenguaje propios del Nivel Superior. Son los habitantes “experimentados” de las instituciones formadoras quienes tienen entonces el deber de acogerlos, brindar su hospitalidad que no es otra cosa que participar activamente de la distribución del conocimiento. Si se tienen en cuenta los talleres de ingreso del 2010 y 2011 puede afirmarse que de un año a otro se generaron esfuerzos por “reforzar” la hospitalidad del dispositivo de acompañamiento para los ingresantes. La “actitud” hospitalaria se pudo advertir en acciones puntuales desarrolladas dentro de los TI.

Las estrategias institucionales evidenciadas en el ingreso 2011 dan cuenta de un cambio en los ISFD y demuestran que estos cambios provocaron una modificación en el comportamiento del estudiantado al que se observó moverse y circular por la institución con mayores certezas. Cabe señalar este aspecto porque no es un dato anecdótico sino una muestra significativa de un avance de las instituciones hacia los que recién ingresan. Se trata de abrir las puertas a aquellos que solicitan el ingreso y de esa manera seguir contribuyendo a la democratización de las instituciones. La bienvenida y la información de las reglas de juego fueron procesos que se han reforzado este año y caracterizan el modo de entender la hospitalidad por parte de las instituciones.

Si bien aún hay mucho por seguir revisando en materia de acompañamiento a las trayectorias de los estudiantes, durante los meses de 2011 se pudieron apreciar algunas modificaciones alentadoras para la continuidad del recorrido de los ingresantes que esperamos haber plasmado en este capítulo. Seguir trabajando sobre los TI sigue siendo un desafío para la Fundación Lúminis porque aún quedan lecciones por aprender, experiencias exitosas por descubrir no sólo para el enriquecimiento de las instituciones involucradas en este proceso, sino también para ponerlas a disposición de muchos otros a quienes pueda servir de inspiración.

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